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¿Cómo nos afecta la crisis de los cuarenta?

cómo afecta la crisis de los cuarenta

Simplemente estamos re-conociéndonos realmente y dejándonos ser y si eso implica que el resto del personal se va a molestar o se va a ir, adelante, la puerta es igual de grande para entrar que para salir. Pero también nosotras debemos entender que no pasa nada si la gente se va, sí es así es porque no era la gente que merecía estar con nosotras; ya llegará la gente adecuada.

Envejecer ¿con dignidad?

Envejecer con dignidad

Cuando llegamos a cierta edad, nos empiezan a meter títulos como “vestimenta / outfit para mujeres de 40 años”, “tratamientos de belleza para mujeres de 40 años”, “ejercicios específicos para las mujeres de 40”, “cortes de cabello ideales para mujeres de 40”, “el color que mejor te queda si ya pasaste de los 40”, etc.

Y tú, ¿a quién te pareces?

a quién te pareces

Estoy completamente convencida que todas esas comparaciones o críticas no son más que el reflejo de una impotencia enorme por querer ser como soy yo; porque yo no me empeño en ser diferente, me empeño en ser única.
Desde hoy, cada vez que me pregunten “y tú, ¿a quién te pareces?, tengo clara mi respuesta: “A NADIE, SOY ÚNICA”.

La nueva era de la mujer

la nueva era de la mujer

Somos mujeres que estamos viviendo la nueva era de la mujer con una excelente actitud que dura siempre o mucho tiempo; que es continua, que no se interrumpe; y esta actitud no está definida por el número de años que hemos vivido sino por las ganas que tenemos de vivir plenamente todos los que nos quedan por vivir.

El 4to piso la segunda adolescencia

el 4to piso la segunda adolescencia

Cuando somos adolescentes queremos conocer el mundo y por eso no queremos seguir reglas; cuando estamos en el 4to piso lo que queremos es no parecernos a… o no darle la razón a… (entiéndase, mamá, papá, maestros, etc.).
Y si bien no tenemos a nuestros papás que nos digan que no podemos hacer las cosas, o sea, que podríamos entender que somos libres para hacer lo que nos dé la gana.
¡Sorpresa!; ahora hay otras personas que nos detienen, ya sea de manera real o en nuestra mente o conciencia: nuestra familia, llámense maridos, hijos, parientes, amigos, etc.