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Religión vs Espiritualidad ¿Dejaste de creer?

Religión vs Espiritualidad

Después de haber sido educada en la religión católica y de haber estudiado en un colegio de monjas, donde nos iba a confesar un padre, todos los viernes; en donde nos obligaban a ir a misa una vez al mes con todo el alumnado; donde llevábamos una clase de Educación en la Fe, etc.; simplemente dejé de creer.

¿Realmente dejaste de creer?

Tengo una fijación obsesiva compulsiva con las palabras, me parece que el español es un idioma hermoso si se habla correctamente.

Y esta no es la excepción.

El punto en realidad de la pregunta no sería si dejé de creer, más bien sería ¿en qué dejé de creer?

Siempre he sido un poco rebelde en cuanto a aceptar lo que los demás me enseñan, soy cuestionadora de todo por impulso, no me quedo con lo que me dicen. Me gusta investigar, indagar, aprender, interpretar. De todo, al final, saco mis propias conclusiones y me genero mi propia perspectiva de las cosas.

Con la religión fue lo mismo.

He perdido “amistades”, precisamente por ser así.  Y en cuanto a la religión, peor todavía. Cada vez que alguien me hace algún comentario sobre la religión, la que sea, suelo preguntar mucho, poner en duda, retar al otro a que me dé su versión de los hechos, pero realmente convencido de lo que me cuenta; no pretendo convencer a nadie de nada, sólo me gusta saber y aprender.

Pero en cuanto lo hago, la gente empieza a pensar que soy atea y que lo único que busco es cambiar su forma de ser o creer. Nada más lejos de la realidad.

Nunca he sido muy practicante, la verdad sea dicha, porque siempre he tenido cierto “repelus” contra la iglesia católica, pero como institución.

Una historia de la vida real.

Hace un tiempo, llevaba a mis enanos a clases de fútbol; ahí me fui haciendo de un grupo de “amigas” con las que coincidía tres veces por semana por cosas del fútbol.

Llegamos a un punto en donde uno de los compañeros de mis enanos me pidió que fuera su madrina de comunión (la verdad es que tengo cierto imán para los niños, ya te contaré en otra ocasión), así que acepté.

El problema empezó cuando su mamá empezó a cuestionarme sobre mis creencias. No entendía porque, si yo era atea, me había casado por la iglesia, había bautizado a mis enanos, les preparaba para la comunión y la confirmación, etc. O me cuestionaba porque si era católica porque no iba a misa todos los domingos.

Cada vez que me hacía ese tipo de preguntas yo contestaba con singular alegría y siempre me he basado en lo que fui aprendiendo a lo largo de mis años en el colegio y leyendo la biblia (aunque no lo creas la leí toda). Hacía referencia a lo que ahí había escrito.

Era muy curioso porque si yo mencionaba algo del antiguo testamento, ella se defendía todo el tiempo diciéndome que eso ya no aplicaba, que en el nuevo testamento decía otra cosa. El punto es ese; siempre se defendía, como si la estuviera atacando. Y se lo explicaba, yo sólo quería que ella, con argumentos sostenidos, me explicara porque yo estaba “mal”.

Incluso llegó a acusarme con el padre de la parroquia. Llegaba diciéndome que la había dejado pensando, así que iba con el sacerdote a que le explicara y él sólo le decía que su misión era convertirme porque era un alma perdida.

Eso me partió de la risa

El punto de quiebre fue cuando le dije que yo no era un alma perdida y que no necesitaba que nadie me convirtiera en nada. Cuando le pregunté si el sacerdote le había aclarado sus dudas no supo qué responderme y fue cuando todo terminó.

Se lo expliqué lo más claramente que pude, mi intención no era hacer que dejara de creer, sino que, creyera en lo que creyera, fuera con verdadera convicción, a tal grado que no importara quien o que le dijeran, ella no dudara ni por un instante de sus creencias.

Así que, como podrás imaginarte, no soy madrina del chiquillo…

Religión vs Espiritualidad ¿Entonces dejaste de creer?

Sí y no.

Creo en Dios por sobre todas las cosas.

No creo en la iglesia católica como institución, ni en los personajes que la conforman.

Dejé de creer en el Dios que ellos me quisieron “vender”. El Dios en el que yo creo nos ama profundamente, él nos creó. No creo en ese Dios que sólo nos está vigilando para ver en donde la cagamos para castigarnos; pero a la vez, es capaz de perdonar el peor de los delitos en la Tierra si pides perdón.

Solamente cambié Religión por Espiritualidad

Ahora me enfoco en ser una mejor persona cada día, trabajo en mí porque estoy segura que, el Dios en el que yo creo, me creó perfecta sólo que me he perdido por el camino de la vida. No necesito cumplir con todo lo que nos dice la iglesia para que Dios me acepte.

Mis enanos están bautizados, han hecho la primera comunión y la confirmación porque no les estorba. No es que les pongan un tatuaje o alguna otra cosa que los marque de por vida. El día de mañana será su decisión en qué quieran creer, pero esto no les estorba. Y si deciden ser católicos no serán los ridículos haciendo la primera comunión a los 30 años.

Por lo demás, el saber no quita espacio. Conocer de todo es lo que hará que se vayan formando su propia personalidad y tomar sus propias decisiones.

¿Y qué es ser Espiritual?

Mi versión, te la contaré otro día…


firma Rocio Casas

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